EL NUEVO ORO DEL CAMPO PARAGUAYO

TAPA

El maíz gana fuerza como motor de industria, empleo y valor agregado.

Paraguay comienza a transformar una de sus principales fortalezas agrícolas en algo todavía más importante: industria, empleo y valor agregado dentro del país.

El maíz paraguayo ya no depende exclusivamente de los mercados externos. De una producción estimada entre 5,5 y 6 millones de toneladas para la presente campaña, cerca del 50% tendría como destino el propio mercado nacional.

Detrás de este cambio aparece una economía que comienza a integrarse cada vez más.

La expansión de la industria del bioetanol, el crecimiento de la producción avícola y porcina y el desarrollo del engorde intensivo de ganado están aumentando la demanda de maíz como materia prima.

Y el efecto va mucho más allá del productor.

Silos, transportistas, puertos, industrias, fabricantes de balanceados, comercios y prestadores de servicios forman parte de una cadena que se fortalece alrededor del cereal.

Según las estimaciones mencionadas por CAPECO, la campaña maicera podría representar cerca de USD 1.000 millones en valor de producción.

El verdadero salto de Paraguay comienza cuando dejamos de mirar solamente cuánto producimos y empezamos a medir cuánto de esa producción somos capaces de transformar dentro del país.

El maíz puede convertirse en una de esas cadenas capaces de conectar campo, industria y mercado.

Más producción. Más transformación. Más valor dentro de Paraguay.