ALTO PARANÁ TAMBIÉN TIENE MINERÍA

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Además de energía, comercio y agricultura, el departamento lidera la producción paraguaya de basalto. Tecnología, inteligencia artificial y automatización abren ahora una nueva mirada sobre una actividad económica poco conocida.

Cuando se habla de Alto Paraná, las primeras referencias aparecen casi naturalmente: Itaipú y la energía, Ciudad del Este y el comercio, y una poderosa producción agrícola.

Pero existe otra actividad mucho menos visible.

Alto Paraná también tiene minería.

Y no ocupa un lugar menor.

Según registros oficiales del Viceministerio de Minas y Energía del MOPC, Alto Paraná lidera la producción nacional de basalto, con 20 canteras y unos USD 44,96 millones de ingresos anuales estimados, equivalentes al 44,38 % del total nacional de este rubro.

El basalto está directamente relacionado con la construcción, la infraestructura vial y numerosas obras públicas y privadas, convirtiendo a esta actividad extractiva en parte de la cadena de desarrollo de la región.

UNA MINERÍA CADA VEZ MÁS TECNOLÓGICA

Mientras Paraguay comienza a prestar mayor atención al desarrollo de su sector minero, la industria atraviesa internacionalmente una transformación profunda.

Ya no se trata solamente de extraer materiales.

Datos, inteligencia artificial, sensores, automatización y conectividad comienzan a modificar la manera de explorar, producir, mantener equipos y controlar las operaciones.

Un análisis elaborado por DXC Technology identifica diez grandes tendencias tecnológicas para la industria minera, entre ellas equipos autónomos, técnicas avanzadas de exploración mediante inteligencia artificial, mantenimiento predictivo, monitoreo y control remoto, gemelos digitales, robótica, drones y nuevas soluciones de ciberseguridad.

De acuerdo con Grand View Research, citada por DXC, el mercado de la denominada minería conectada en América Latina podría alcanzar ingresos por USD 2.944 millones hacia 2030.

MÁQUINAS QUE TAMBIÉN GENERAN INFORMACIÓN

Uno de los cambios más importantes es que los equipos dejan de ser solamente herramientas de producción.

Mediante sensores y sistemas conectados también generan información.

Los datos permiten analizar el funcionamiento de las máquinas, anticipar posibles fallas y realizar mantenimiento antes de que una avería provoque una interrupción de la operación.

El denominado mantenimiento predictivo puede convertirse así en una herramienta para reducir tiempos de inactividad, mejorar productividad y optimizar costos.

La inteligencia artificial también está transformando los procesos de exploración al permitir analizar grandes volúmenes de información geológica, geoquímica y geofísica para identificar posibles depósitos con mayor precisión.

DRONES, CONTROL REMOTO Y GEMELOS DIGITALES

La transformación tecnológica también tiene impacto sobre la seguridad.

Drones y sistemas robotizados pueden utilizarse para levantamientos, cartografía e inspecciones en áreas donde la presencia humana implica mayores riesgos.

Los sistemas de monitoreo remoto permiten supervisar operaciones en tiempo real desde centros de control, mientras los llamados gemelos digitales crean representaciones virtuales de equipos o procesos que permiten analizar y simular diferentes escenarios antes de intervenir sobre la operación real.

La tecnología también puede colaborar con el monitoreo ambiental mediante sensores e inteligencia artificial capaces de procesar información en tiempo real.

¿QUÉ SIGNIFICA PARA PARAGUAY?

Paraguay tiene una escala minera muy diferente de países como Chile, Brasil o Argentina.

Pero esa diferencia no significa que deba permanecer al margen de la transformación tecnológica de la industria.

En una cantera de basalto, por ejemplo, drones, monitoreo de maquinaria, mantenimiento predictivo, gestión digital de equipos y análisis de datos pueden encontrar aplicaciones concretas.

Y existen señales de que el sector comienza a recibir mayor atención.

El Viceministerio de Minas y Energía y la Asociación de Geólogos del Paraguay avanzan en una agenda técnica orientada a ampliar el conocimiento del territorio, modernizar el marco institucional y generar mejores condiciones para un crecimiento responsable de la actividad.

UNA ACTIVIDAD QUE MERECE SER MIRADA

El dato de Alto Paraná resulta revelador.

Un departamento reconocido principalmente por su energía, comercio y agricultura también concentra la mayor producción de basalto del Paraguay.

Los casi USD 45 millones anuales estimados que genera el rubro muestran que existe una actividad económica que probablemente todavía sea desconocida para buena parte de la población.

Y la transformación tecnológica mundial abre una segunda cuestión.

El futuro del sector no dependerá únicamente de los recursos existentes debajo del suelo, sino también de la capacidad para incorporar tecnología, conocimiento, seguridad y sostenibilidad a su aprovechamiento.

¿Puede la minería convertirse en una nueva oportunidad de desarrollo para Alto Paraná y Paraguay?

¿Estamos preparados para incorporar tecnología e innovación a una actividad que hasta ahora ha tenido poca visibilidad?

Fuentes: Viceministerio de Minas y Energía – MOPC / DXC Technology / Grand View Research.