Una médula espinal creada en laboratorio acerca a la medicina a un desafío que durante décadas parecía imposible
Israel vuelve a situarse en la frontera de la innovación médica.
Una tecnología desarrollada a partir de investigaciones de la Universidad de Tel Aviv avanza hacia lo que podría convertirse en el primer implante en seres humanos de tejido neural diseñado en laboratorio para tratar lesiones de médula espinal.
La empresa biotecnológica israelí Matricelf, junto con el Centro Médico de Rehabilitación Loewenstein, inició el proceso de identificación y evaluación de posibles pacientes para avanzar hacia el primer tratamiento.
El desarrollo nació de las investigaciones lideradas por el Prof. Tal Dvir, del Centro Sagol de Medicina Regenerativa de la Universidad de Tel Aviv.
UN IMPLANTE CREADO PARA CADA PACIENTE
Uno de los aspectos más innovadores de la tecnología es su carácter personalizado.
El procedimiento utiliza células del propio paciente, que son reprogramadas y empleadas para desarrollar tejido neural destinado a ser implantado en la zona lesionada de la médula espinal.
El objetivo es generar nuevas conexiones neuronales capaces de atravesar el área dañada y, eventualmente, restablecer la comunicación entre el cerebro y las partes del cuerpo afectadas por la lesión.
RESULTADOS PROMETEDORES EN ANIMALES
Los estudios preclínicos realizados hasta ahora mostraron resultados alentadores.
En modelos animales con lesiones crónicas de médula espinal, más del 80% recuperó la capacidad de caminar después del tratamiento experimental.
Pero existe una diferencia fundamental entre los resultados obtenidos en animales y lo que pueda ocurrir en seres humanos.
La verdadera prueba comenzará recién cuando la tecnología avance a su primera aplicación clínica.
EL PRIMER PACIENTE
Matricelf recibió autorización del comité de ética del Centro Médico Loewenstein para comenzar a identificar pacientes con lesiones completas de médula espinal y recolectar muestras de sangre destinadas a producir los futuros implantes personalizados.
Esta autorización no significa todavía que se haya aprobado la cirugía.
La implantación en humanos y el inicio formal del estudio clínico requieren autorizaciones regulatorias y éticas adicionales.
Si el proceso avanza según lo previsto, el primer tratamiento podría realizarse durante el primer semestre de 2027.
UNA FRONTERA NUEVA PARA LA MEDICINA REGENERATIVA
Durante décadas, una lesión severa de médula espinal fue considerada prácticamente irreversible.
La medicina regenerativa intenta cambiar ese paradigma: no solamente compensar las consecuencias de una lesión, sino intentar reconstruir biológicamente aquello que fue dañado.
Todavía es una tecnología experimental y no existe garantía de que los resultados observados en animales puedan reproducirse en seres humanos.
Pero el paso de la investigación de laboratorio hacia la preparación de los primeros pacientes marca un momento relevante para la ciencia.
Si la tecnología demuestra seguridad y eficacia en seres humanos, podría abrir una nueva etapa en el tratamiento de las lesiones medulares.
Fuentes: Universidad de Tel Aviv, Matricelf y Centro Médico de Rehabilitación Loewenstein.
¿Estamos frente al comienzo de una nueva era en la medicina regenerativa?
¿Hasta dónde podrá llegar la capacidad de reconstruir tejidos que hasta hoy se consideraban irreparables?







