Europa abre una puerta: Paraguay debe convertir el acuerdo en negocios

EUROPA-TAPA-WEB

El acuerdo UE–Mercosur plantea una oportunidad para ampliar mercados y atraer inversiones. Para Paraguay, el desafío es transformar las preferencias comerciales en más producción, empleo y valor agregado.

Paraguay tiene una nueva herramienta para proyectar su economía hacia el mercado europeo. La aplicación provisional del acuerdo comercial interino entre la Unión Europea y el Mercosur, iniciada el 1 de mayo de 2026, permite acceder a preferencias arancelarias bajo las condiciones previstas en el acuerdo. Aprovecharlas exige conocer las reglas de origen y los requisitos correspondientes a cada producto.

La pregunta empresarial es concreta: ¿cómo convertir esa apertura en contratos, inversiones y exportaciones sostenidas?

Ese fue el eje del encuentro realizado este miércoles 30 de septiembre en el Centro Cultural del Puerto de Asunción, donde autoridades nacionales, representantes europeos y referentes del sector privado analizaron las oportunidades para Paraguay.

La jornada fue organizada por la Delegación de la Unión Europea, el Ministerio de Relaciones Exteriores, el Ministerio de Industria y Comercio y REDIEX, con el apoyo de la Unión Industrial Paraguaya y la Cámara Nacional de Comercio y Servicios del Paraguay.

De la apertura comercial a los resultados

Durante el encuentro, el canciller Rubén Ramírez Lezcano señaló que la suscripción del acuerdo constituye el comienzo de un proceso cuyo desafío es convertir el potencial de la asociación en inversión, producción, empleo y bienestar.

Esa idea marca el punto central para el país. Una condición arancelaria más favorable puede mejorar una oportunidad comercial, pero concretar una venta requiere capacidad de producción, calidad, cumplimiento y una logística competitiva.

Para las empresas paraguayas, el trabajo empieza por identificar qué pueden ofrecer, a qué compradores y bajo qué condiciones. También implica evaluar cuánto necesitan invertir para responder a las exigencias de esos mercados.

El ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, destacó la complementariedad entre ambas regiones y presentó la apertura como una apuesta estratégica en un escenario internacional atravesado por tensiones económicas y geopolíticas.

Desde una perspectiva empresarial, esa complementariedad debe traducirse en proyectos concretos: compradores para la producción nacional, socios tecnológicos, financiamiento y alianzas que permitan incorporar mayor valor en Paraguay.

Sectores que buscan su lugar

Los paneles reunieron a referentes de la industria avícola, el comercio franco-paraguayo, la actividad fluvial y marítima, el sector forestal, las finanzas y la economía circular, junto con representantes de la Comisión Europea.

La diversidad de actividades muestra que la discusión abarca tanto la exportación de bienes como los servicios y las inversiones que pueden acompañarla.

Para regiones productivas como Alto Paraná, esta agenda merece atención. El análisis empresarial debería explorar qué cadenas pueden desarrollar productos con mayor elaboración, qué infraestructura necesitan y qué asociaciones podrían facilitar su llegada al mercado europeo.

La oportunidad debe evaluarse por sector y por empresa. Participar de un mercado más amplio también supone enfrentar competencia y revisar costos, productividad y capacidad de adaptación.

Las pymes necesitan herramientas y contactos

La embajadora de la Unión Europea en Paraguay, Katja Afheldt, expresó el compromiso europeo de acompañar a los sectores público y privado del Mercosur. Explicó que se prepara un paquete de apoyo basado en prioridades que serán identificadas conjuntamente.

El encuentro también incluyó la presentación de la Enterprise Europe Network, una red de apoyo a pequeñas y medianas empresas con ambición internacional, que ofrece asesoramiento y facilita contactos empresariales y oportunidades de cooperación.

Para una pyme, contar con orientación y acceso a potenciales socios puede ser decisivo. La apertura comercial se vuelve útil cuando la empresa sabe cómo participar y dispone de herramientas para hacerlo.

La medida del éxito estará en los negocios

Para ZAPPING, el valor de esta nueva etapa deberá medirse en resultados: empresas que consiguen compradores, inversiones que se concretan, producción que incorpora tecnología y empleos que se generan.

El acuerdo ofrece un marco. Convertirlo en desarrollo requerirá coordinación entre el Estado y el sector privado, información práctica y seguimiento de los obstáculos que encuentren las empresas.

Europa abre una puerta. El desafío de Paraguay es atravesarla con productos competitivos, proyectos viables y capacidad para sostener los negocios.