Formando científicos desde la escuela

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Alumnos de quinto grado desarrollaron proyectos sobre agua, residuos y energía para responder a problemas de sus comunidades. El primer Interescolar de Ciencias, impulsado por el MuCi y el CONACYT, acercó la investigación y la experimentación a la vida cotidiana.

¿Cómo aprovechar el agua de lluvia? ¿Qué podemos hacer para reducir la contaminación? ¿Cómo puede la ciencia ayudarnos a mejorar el lugar donde vivimos? Estas preguntas fueron el punto de partida de una experiencia que puso a estudiantes de quinto grado a investigar, diseñar y construir sus propias propuestas.

Ocho proyectos llegaron a la final de la primera edición del Interescolar de Ciencias 2026, organizado por el Museo de Ciencias del Paraguay (MuCi), a través de su área de Extensión Comunitaria, y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT).

Bajo el lema “Ciencia para mejorar nuestros barrios”, la iniciativa reunió a alumnos y docentes de seis escuelas de Asunción. Durante meses, los grupos trabajaron con el acompañamiento de profesores y mentores para conectar lo aprendido en el aula con necesidades de su entorno.

La final se realizó en el American Space del CONACYT, donde los participantes presentaron sus trabajos ante un jurado integrado por Gabriela Mesquita, ingeniera civil; Valeria Vetta, bióloga; y Emilio Goiris, ingeniero ambiental.

El agua, protagonista de las propuestas premiadas

El primer lugar fue para “Cosecha del cielo: potabilización del agua de la lluvia”, de la Escuela República de Cuba, del Bañado Sur. La propuesta escolar abordó el aprovechamiento del agua de lluvia y su tratamiento, una cuestión especialmente relevante para la comunidad de las estudiantes.

Alejandra Velázquez, profesora guía del equipo ganador, destacó la importancia del reconocimiento y la relación del proyecto con las necesidades de la zona donde viven.

El segundo puesto correspondió a “Contaminación y acceso al agua”, de la Escuela San Vicente de Paul, de Tablada Nueva. Yazmín Zárate, alumna de quinto grado, expresó que el valor de la experiencia también estuvo en transmitir a otras personas la importancia de cuidar el agua y los recursos naturales.

El tercer lugar fue para “Recoagua solar”, de la Escuela Celsa Speratti, una propuesta enfocada en la recolección de agua de lluvia y su reutilización en el hogar. La directora de la institución, Mónica Bogarín, resaltó el esfuerzo de los estudiantes y su participación directa en la elaboración del trabajo.

También participaron las escuelas Juan Ramón Dahlquist, Elisa Alicia Lynch y Santa María Goretti.

Aprender a observar, preguntar y experimentar

El interés de la experiencia va más allá de los premios. Investigar un problema cercano exige observar, formular preguntas, buscar información, probar ideas y explicar los resultados. Son capacidades que ayudan a los estudiantes a comprender su entorno y a participar en él.

Desde esa perspectiva, formar científicos desde la escuela comienza por dar espacio a la curiosidad y ofrecer herramientas para convertirla en una investigación.

Anita Barriocanal, directora de Extensión Comunitaria del MuCi, explicó que el programa busca acercar experiencias científicas a escuelas y barrios donde el acceso es más limitado. El propósito es que los niños y las niñas se reconozcan capaces de investigar y proponer soluciones, fortaleciendo al mismo tiempo el vínculo entre las escuelas, las familias y las instituciones científicas.

Para hacer posible la actividad, el MuCi aportó un capital semilla para cada proyecto y cubrió el traslado de los estudiantes hasta la sede de la premiación. El CONACYT facilitó el espacio, los mentores y los profesionales que integraron el jurado.

Una experiencia que continúa en familia

Como reconocimiento, el equipo ganador recibió una jornada científica en la Reserva Aguapey y un trofeo. El segundo y el tercer puesto también fueron distinguidos con trofeos, mientras que todos los participantes recibieron certificados del CONACYT y el MuCi.

Además, los estudiantes recibieron “tickets de barrio” para visitar gratuitamente el Planetario del Museo de Ciencias junto con otros cuatro integrantes de su familia.

La propuesta extiende así el aprendizaje más allá del aula: una pregunta sobre el agua del barrio puede convertirse en un proyecto escolar y abrir la puerta a nuevas experiencias científicas compartidas en familia.

Fuente: información proporcionada por el Museo de Ciencias del Paraguay (MuCi).

Fotografías: gentileza del MuCi. Tapa: ilustración conceptual.