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Un profesor respetado del MIT tenía una regla simple de 5 palabras para su aula, y todas las empresas deberían seguirla

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Patrick Winston sabía hablar. Pero su habilidad aún mayor fue lograr que los demás lo escucharan.

A principios de este año, me encontré con una conferencia del ex profesor del MIT, Patrick Winston, titulada “Cómo hablar”. La conferencia se publicó en YouTube unos meses después de la muerte de Winston en 2019 y desde entonces se ha visto más de 4,7 millones de veces.

Winston, quien enseñó en el MIT durante casi 50 años y fue uno de los profesores más queridos de la escuela, supo cautivar a la audiencia. Su estilo no es llamativo, pero es extremadamente convincente, incluso más notable si se considera que trabajó en el campo técnico de la inteligencia artificial.

Si ve la conferencia completa, y le recomiendo que lo haga, aprenderá algunos consejos invaluables que lo convertirán no solo en un mejor orador, sino en un mejor comunicador. Sin embargo, también descubrirá una joya invaluable en los primeros cinco minutos de la charla, cuando Winston describe lo que él llama, la “regla del compromiso”. Es una política simple, no negociable, y solo tiene cinco palabras.

Regla de Winston: cuando alguien más está hablando:

“No portátiles. No teléfonos móviles”.

Aunque simple, esta es una regla que casi nadie sigue hoy en día, y eso la hace extremadamente valiosa. La regla de compromiso de Winston también es un ejemplo perfecto de inteligencia emocional en la vida real: la capacidad de hacer que las emociones funcionen a su favor, en lugar de en su contra.

Cómo la ‘Regla de Compromiso’ te convierte en un mejor oyente

Winston continúa explicando el razonamiento detrás de su regla de compromiso.

“Algunas personas preguntan por qué [no hay computadoras portátiles ni teléfonos celulares] es una regla de compromiso”, dice Winston. “La respuesta es que los humanos solo tenemos un procesador de lenguaje”, explica Winston. “Y si tu procesador de lenguaje está activado… estás distraído. Y lo que es peor, distraes a todas las personas que te rodean, los estudios lo han demostrado”.

“Y peor aún, si veo una computadora portátil abierta, en algún lugar allá atrás, o aquí arriba, ¡me vuelve loco!”

Winston tiene razón, por supuesto. En la década de 1950, el psicólogo Donald Broadbent demostró un punto similar al colocar a los sujetos con auriculares que emitían dos mensajes diferentes al mismo tiempo, uno para cada oído. Posteriormente, Broadbent evaluó a los sujetos sobre su capacidad para retener la información.

¿La conclusión de Broadbent?

Solo podemos escuchar una voz a la vez.

Pero, ¿cómo puede ayudarlo a usted y a su organización la regla de participación “sin computadoras portátiles, sin teléfonos celulares”?

Hoy en día, la gente está acostumbrada a responder a los mensajes electrónicos de inmediato, y eso tiene algo de bueno. Cuando responde rápidamente a los mensajes de otros, les brinda la información que necesitan para hacer avanzar su trabajo. Además, demuestras que los valoras.

Sin embargo, en sus esfuerzos por responder rápidamente, también podría estar cometiendo un gran error. Al revisar constantemente su teléfono, incluso cuando está en una reunión o conversación con otras personas, deja a su interlocutor con la sensación de que no está realmente “presente” y que no le importan ni ellos ni la conversación.

Además, piense en todo el tiempo perdido en las reuniones en las que alguien repite algo que ya se ha dicho o se desvía por la tangente porque se distrajo y se perdió un punto clave.

La verdadera escucha y la colaboración requieren una atención completa. Y si está hablando con otra persona, esa persona pensó que era lo suficientemente importante como para brindarle su tiempo y atención.

¿Por qué no devolver el honor?

De hecho, debido a que muchas personas tienen el hábito constante de revisar los teléfonos, imagina lo que sucede cuando alguien se te acerca y les pides un segundo que guarden tu teléfono o lo pongan en silencio para que puedas concentrarte en ellos .

Ese gesto por sí solo indicará lo importantes que son para ti.

También debe considerar una regla de “no teléfono” para momentos o lugares específicos. No hay dispositivos adicionales para reuniones de colaboración, por ejemplo. O, ciertas reuniones (o partes de reuniones) donde se guardan todos los dispositivos.

Se sorprenderá de los beneficios positivos que cosechan estas acciones y de la profundidad y calidad que aportan a sus relaciones.

Entonces, si desea aumentar la calidad de sus reuniones, conversaciones e incluso sus relaciones, saque una página del libro de jugadas de Patrick Winston:

Sin teléfonos celulares, sin computadoras portátiles.

Porque solo puedes escuchar una voz a la vez.

(Si te gustó este artículo, asegúrate de inscribirte en mi curso gratuito de inteligencia emocional, donde todos los días durante 10 días, obtienes una regla diseñada para ayudarte a hacer que las emociones trabajen a tu favor, en lugar de en tu contra).

 

Fuente: inc.com

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